miércoles, 1 de abril de 2026

FIANZAS, LICENCIAS Y COMERCIO: LA RESIDENCIA EN LOS REINOS DE LAS INDIAS DE SEBASTIÁN MIGUEL DE VARAS Y MIRANDA

Desde las primeras publicaciones historiográficas de nuestra hermandad, recogidas por José Bermejo en sus Glorias religiosas de Sevilla, tenemos constancia a través de una mezcla de leyenda y realidad fidedigna que nuestro principal fundador, Sebastián Miguel de Varas y Miranda, era navegante. Nos cuenta el historiador que, a pesar de su pobreza inicial, “habiendo ido a América, de cocinero en un buque, hizo allí caudal”, definiendo después, tanto a él como a su mujer como personas “ricas”. Pero, ¿de verdad se podía hacer tanta fortuna en aquellos tiempos con este empleo? Lo de que fue navegante queda patente en un documento que ya dimos a conocer, realizado ante escribano público, en el que se indicaba que estaba presto a hacer viaje a las Indias1. Pero, quizás con el paso del tiempo y con la frecuencia de los viajes a los Reinos de las Indias, nuestro fundador, testigo directo de aquel trasiego de mercancías entre uno y otro lado del océano, iría entablando contactos hasta llegar al punto de poder ampliar sus ocupaciones.

Una primera pista sobre esta dedicación al comercio nos la ofrece el expediente matrimonial apostólico2 de su hija María del Coral Miranda con Juan Pablo Monge fechado en 1771, María la Pajarita menciona que su marido ejerce de chalán. Este oficio era el de intermediador o tratante de ganado en ferias, mercados y tratos privados En otro expediente matrimonial3, el de su hijo Isidro Miguel de Miranda, se nos da aún más información cuando tras regresar de los Reinos de las Indias en 1762 trata de contraer matrimonio con Leonor María de las Nieves, vecina de Cádiz. Isidro Miguel tenía entonces veintiún años y se indicaba que la única ausencia que había realizado de Sevilla era la de quince meses en el viaje a las Indias. Según expone de manera lastimosa, sus padres se anteponían a este matrimonio, como se recoge en el documento: "(...)impide el natural altivo de los Padres de el suplicante quienes no gustos contraiga ahora que hasta que haga dos o tres viajes". Es posible que padre e hijo fueran en la misma flota y con idéntico destino, pues Sebastián Miguel concede en una escritura facultad para testar en su nombre a su mujer en junio de 1760, y el 15 de enero de 1762 otorga poder a procuradores con vistas a formalizar aquellas dos milicias compuestas por gitanos4.

Presentamos una serie de documentos fechados en 1774. El primero, protocolizado en Sevilla, corresponde a María Josefa García, esposa del fundador, quien otorga licencia para que éste pueda residir en los Reinos de las Indias durante los tres años siguientes.

A continuación, se transcribe el documento:

Licencia para las Indias. María Josefa García para Sebastián Miguel de Miranda

En la ciudad de Sevilla a día veinte de octubre de mil setecientos setenta y cuatro años, ante mi Manuel Montero de Espinosa y Colante Escribano de su Majestad y público y propietario de uno de los oficios de el en nombre de ella y de los testigos pareció María Josefa García que así se nombró, y ser mujer legítima de Sebastián Miguel de Miranda, y vecina de esta ciudad y dice que por cuanto el dicho su marido se halla residiendo en la ciudad de Buenos Aires, y le ha nombrado a pedir en una carta le de licencia para continuar residiendo en dicha ciudad, en consecuencia de lo cual, y de su libre voluntad y sin inducimientos de persona alguna otorgo que daba su licencia y consentimiento al expresado marido, para que pudiera estar, residir y continuar en la misma ciudad de Buenos Aires y demás partes y puertos que necesitara, tiempos y espacio de tres años que se habían de contar desde el día en que llegara a sus manos esta licencia en adelante pudiendo tratar y contratar, comprar y vender, y hacer y negociar con cuales quiera personas todo lo que le ocurriese sin reparo alguno; y pidió y suplicó con el respeto debido a los Señores Jueces y tribunales donde se presentara esta licencia la tuvieran bien dando las providencias que fuera correspondiente  todo lo cual se comprometió de hacer por firme de ahora y en todo tiempo y hallo obligado sus bienes y rentas bajo de poder de la Justicia que de sus causas según derecho debieran conocer contrato ejecutorio y remuneración de leyes, las que le favorecieran y con ello se le dieran las copias o testimonios que necesitara y en esta conformidad lo otorgo, y no firmó porque dijo no saber escribir por la cual y a su ruego lo hizo un testigo y presentó por su conocimiento que juraron según dicho ser la contenida que se llama como se han nombrado  Dn. Miguel Carrasco que vive en la calle del Pescado, y a Dn. Nicolás Menocal Alguacil de los de los veinte que asiste la Plaza de San Francisco que presentes estaban, y los firmaron del otorgamiento con Diego Márquez oficial del oficio vecinos de Sevilla.

(Rúbricas)

Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Sección Protocolos Notariales. Signatura 11216.
Año 1774. Libro 3º. Fol. 1726 rº

Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Sección Protocolos Notariales. Signatura 11216. 
Año 1774. Libro 3º. Fol. 1726 vtº


En el contexto de nuestro tema, las licencias otorgadas por las esposas para que sus maridos pudieran viajar o residir en los Reinos de las Indias eran un requisito legal imprescindible para embarcarse en estas expediciones, incluso podemos ver casos desde el siglo XVI. Estos documentos no solo garantizaban la autorización formal, sino que también reflejan el papel activo de las mujeres en las decisiones en el seno familiares y comerciales, así como la organización y planificación de la vida de la familia durante las ausencias prolongadas de los esposos5.

Pero quizás lo que más nos llamó la atención de esta autorización fue que especificaba en que lugar del continente americano se hallaba residiendo nuestro fundador, nada más y nada menos que en Buenos Aires, una ciudad en pleno desarrollo y expansión que sólo dos años después de la fecha de este documento va a conseguir la capitalidad de un nuevo Virreinato del Rio de la Plata recién creado.

Quizás deberíamos de confesar que lo que menos esperábamos es que nuestro protagonista anduviera por aquellas latitudes. Es más, nuestras sospechas siempre se dirigieron a tratar de localizar posibles rastros suyos en la colombiana Cartagena de Indias, en cuyo asedio por los ingleses en 1741, defendido heroicamente por Don Blas de Lezo. murió su padre, Pedro de Miranda, recibiendo allí cristiana sepultura. La importante pista que nos ofrecía aquella autorización fue fundamental para que encontráramos una serie de documentos en el rico archivo histórico de la nación Argentina, que nos ofrecen nuevas perspectivas sobre su vida.

Documentos en Buenos Aires

El primero de ellos es un escrito del fundador de la hermandad, en el que, ante la orden de regresar a España, solicita la prórroga de un año en Buenos Aires para saldar las deudas pendientes con sus acreedores y deudores, ofreciendo como garantía a un fiador y comprometiéndose a pagar una multa en caso de incumplimiento.

Transcripción del primero de ellos:

Señor Gobernador y Capitán General 

(Al margen izquierdo)

Buenos Aires 22 de abril de 1774

Acredite el suplicante la firma que ofrece bajo la multa de 200 pesos aplicados a las obras públicas y se dará provisional (rúbrica)

Miguel de Varas residente en esta ciudad a la obediencia de V.S. con todo respeto y atención dice: que habiéndole intimado el orden de que pasase a España como casado y compreendido en el Vando hace presente hallarse sumamente empeñado con algunos sujetos de este Comercio y deseando cumplir con lo que V.S. manda y con dichos acreedores necesita término de un año contado en el mes de abril del año venidero para poder pagarles lo que les debe y cobrar el suplicante, en cuyo tiempo pasado el año ofrece pasar a España, y de lo contrario pagar la multa de quinientos pesos, ofreciendo por fiador a don Antonio Millán vecino y de arraigo en esta ciudad. 

Por tanto

A V.S. Suplica que lo haya por admitido y se le conceda el término que piden en el cual promete y afianza cumplir con lo mandado en dicho Vando y para ello firma dicho fiador se le conceda el termino pedido mas que espera de la notoria Justificación de V.S.

Miguel de Varas (rúbrica) Antonio Millán (rúbrica)

Archivo General de la Nación Argentina. Permisos para matrimonios. Ciudad de Buenos Aires

Archivo General de la Nación Argentina. Permisos para matrimonios. Ciudad de Buenos Aires


Tal fue así, como el siguiente documento viene recogido en el cuarto renglón.

Fianzas de casados a saber

4º Don Antonio Millán..... Por Miguel de Varas de cantidad de 200 pesos.

Archivo General de la Nación Argentina. Permisos para matrimonios. Ciudad de Buenos Aires

El Gobernador y Capitán General de la provincia de Buenos Aires al que se dirige el fundador era en ese momento Juan José de Vértiz y Salcedo, quien posteriormente, en 1778, se convertiría en el segundo Virrey del Río de la Plata. En el contexto de su administración, en marzo de 1774 se registran acciones y solicitudes del Cabildo relativas a la presencia de gitanos en Buenos Aires, que incluían quejas vecinales y peticiones de embarcarlos de regreso a España, conforme a pragmáticas coloniales que limitaban su residencia prolongada en las Indias. Aunque algunas de estas disposiciones no se ejecutaron completamente —por ejemplo, cuando ciertos gitanos desempeñaban oficios necesarios en la fortaleza—, la ausencia de registros posteriores podría indicar que las órdenes no se cumplieron plenamente o que se flexibilizó la normativa sobre su permanencia en la ciudad6. Esta tensión normativa y social sobre quién podía residir y comerciar en Buenos Aires ocurre apenas un mes antes del escrito del fundador, en abril de 1774, lo que plantea una hipótesis razonable: si la ciudad buscaba acomodar intereses económicos y regular la competencia local, no es descartable que ciertas medidas o presiones sociales afectaran indirectamente a comerciantes extranjeros exitosos. En este contexto, la solicitud de prórroga del fundador para resolver sus negocios y deudas podría leerse también como una respuesta al entorno porteño, donde se discutía de forma más amplia quién podía establecerse y comerciar en el puerto de Santa María de Buenos Aires.

Retrato pictórico del virrey rioplatense Juan José de Vértiz

El último documento que traemos aclara muchos aspectos. El 14 de junio de 1774, Antonio Millán comparece ante escribano público y se presenta como fiador de Sebastián Miguel de Varas y Miranda. Como hemos explicado, el fundador había solicitado al Gobernador y Capitán General de la provincia un plazo de un año antes de ser apresado y enviado a España; en esta ocasión se precisa que la solicitud proviene del Ilustre Cabildo, ya que Sebastián Miguel está incluido entre los llamados gitanos. La petición fue previa consulta con el Teniente General y el fundador alegó que su envío inmediato le causaría graves perjuicios económicos, pues tenía importantes negocios pendientes con comerciantes y necesitaba tiempo para liquidarlos mediante remesas provenientes de la provincia de Tucumán. El gobernador concede este plazo, quedando Antonio Millán responsable legalmente del regreso de Sebastián Miguel a España, comprometiéndose personalmente y con sus bienes. Este documento nos proporciona una información muy valiosa: Sebastián Miguel de Varas y Miranda era un comerciante interregional, dedicado a la venta de productos del interior, desde Tucumán, con el puerto en Buenos Aires. Se menciona la expresión "efectos de la tierra"7 usada en el Río de la Plata para designar productos locales o regionales, en contraste a los efectos de Castilla o de Europa. Entre los productos más habituales de Tucumán se encontraban:

-Textiles de algodón y lana (tocuyos, bayetas, lienzos ordinarios),

-Cueros y suelas,

-Grasas, sebo,

-En algunos casos, mulas o derivados de la economía ganadera (aunque estas solían circular más hacia el Alto Perú).

La combinación del componente racial con la actividad comercial nos permite entender mejor la situación de Sebastián Miguel. Al estar marcado como gitano, su residencia y comercio en Buenos Aires estaban sujetos no solo a normas legales, sino también a presiones y prejuicios sociales.


Archivo General de la Nación Argentina. Protocolos Notariales.
Ciudad de Buenos Aires. 1774-1775. Fol. 39 rº.



Archivo General de la Nación Argentina. Protocolos Notariales.
Ciudad de Buenos Aires. 1774-1775. Fol. 39 vtº.


He aquí la transcripción completa:

Fianza. Don Antonio Millán para Miguel de Baras

En la ciudad de Buenos Aires a catorce de junio de mil setecientos setenta y cuatro ante mí el escribano de S.M. público y de Gobierno y testigos infrascritos pareció presente Don Antonio Millán vecino de esta ciudad a quien doy fe y conozco y dijo que por cuanto: habiéndose presentado ante el Señor Gobernador y Capitán General de esta Provincia, Miguel de Baras con un memorial, representando ser casado en la ciudad de Sevilla y haber llegado noticia que a pedimento del Ilustre Cabildo, se había decretado que se le aprendiese para remitirlo a España por ser comprendido en el número de los que llaman Gitanos y que como se ejecutarse este superior decreto le resultaran al dicho Miguel de Baras infinitos perjuicios por tener que liquidar algunas dependencias, no despreciables con varios sujetos comerciantes a quienes piensa satisfacer, con las remisiones que de la Provincia de Tucumán se le están haciendo de efectos de la tierra, en que consiste su giro y ocupación, todo lo que a sorprenderlo correría una muy perniciosa suerte y quedarían sus acrehedores expuestos a un considerable descubierto contra lo mismo que inspira la recta administración de Justicia; y que para poder evacuar estas dependencias suplicaba a su Señoría se le diese algún termino: ofreciendo por fiador del otorgante: habiéndose remitido dicho membrete a consulta del Señor Teniente General con lo que este expuso se dio el decreto por dicho Señor Gobernador General en nueve del corriente, mandando que otorgando la fianza, prevenida, se le conceda el término de un año para que evacuase sus negocios y se disponga para pasar a España. Y estando pronto otorgar la referida fianza el citado D. Antonio Millán y siendo sabedor de lo que en ello arriesga y aventura; por la presente en la más bastante forma que haya lugar es dicho otorga, y se obliga a que el dicho Miguel de Varas, en el término de un año se ha de correr desde hoy día de la dicha de esta escritura, se restituya a los Reinos de España , y de no hacerlo, el otorgante dará y pagará lo que por esta razón del Señor Gobernador y Capitán General determinase, sin más requisito que esta fianza, y el mandato que sobre ello hubiese: a lo cual se obliga con su persona y bienes habidos y por haber, y da poder a la Justicia de S.M. de cualquier parte que sean. A cuyo fuero y Real Jurisdicción se obliga a someter y renuncia, su propio domicilio y vecindad y la ley Convenerit de Jurisdicciones Omnium Judicum. Y así lo otorgó y firmó siendo testigos: D. Francisco Serrano, Asencio de Acosta y Valeriano de Alemaní. 

(Rúbricas)

 

No conocemos con exactitud el desenlace, pero por diversos documentos de Sevilla y de los Reinos de las Indias, sabemos que esta etapa en América duró aproximadamente hasta 1784. Esto explica que, en los padrones de la Parroquia del Sagrario8, el último año en el que él aparece junto al resto de su familia sea 1764. Ese mismo año coincide con los últimos poderes notariales ante escribano público a procuradores para pleitos y causas, previo a trasladarse a las Indias, en el que en un primero fechado el 24 de julio de 1764, se precisa que vivía en la calle Piñones (actual calle Padre Marchena) de la collación del Sagrario9; en el segundo, otorga poder para pleitos a su mujer10. Tras aproximadamente dos décadas, aparece de nuevo en un documento notarial en Sevilla en el que Sebastián Miguel comparece ante escribano público y declara haber residido en los Reinos de las Indias. El desempeño de los oficios de navegante, chalán y comerciante, explicaría las diferentes ubicaciones de los lugares de residencia: Triana, Arenal y por último en la zona noreste de la ciudad, junto a la Puerta del Sol. Por otro lado, en el censo de gitanos de España llevado a cabo por Carlos III en 1784, él aparece junto a su mujer, su hija viuda y varios nietos11. No sería de extrañar que este regreso tras veintiún años en las Indias fuese motivado de nuevo por razones raciales, relacionadas con la persecución y control sobre los gitanos.


Vista de Buenos Aires desde el Camino de las Carretas. Fernando Brambilla. Biblioteca Virtual de Defensa.



1.VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "Notas sobre el fundador de la Hermandad de los Gitanos: Sebastián Miguel de Varas y Miranda". Anuario Hermandad Sacramental de los Gitanos. Cuaresma 2024. Sevilla. pp. 176-178. Ver NOTAS SOBRE EL FUNDADOR DE LA HERMANDAD DE LOS GITANOS: SEBASTIÁN MIGUEL DE VARAS Y MIRANDA

2.Archivo General del Arzobispado de Sevilla. Sección I. Matrimonios Apostólicos. Signatura 09111. Doc. 1861.

3.A.G.A.S. Sección I. Matrimonios Ordinarios. Signatura 6172 (1761-1765) antigua 554. Expediente matrimonial infructuoso de Isidro Miguel de Miranda con Leonor María de las Nieves, vecina de Cádiz. Éste presenta a varios testigos: Joseph Hernández vecino de Triana en la calle San Juan por oficio del río y Joseph Barquero, vecino del Sagrario sitio del Compás de la Laguna de ejercicio del río, ambos conocidos y amigos de toda su vida y compañeros del último viaje a las Indias.

4. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "Las Milicias Gitanas". Boletín Hermandad Sacramental de los Gitanos, número 57, de enero 2025. páginas 24-26. Véase LAS MILICIAS GITANAS

5. Rodríguez, A. (2023). Licencias notariales de mujeres para los viajes a las Indias en el período 1765-1793. Revista de Historia de la Universidad de Cádiz. Recuperado de https://rodin.uca.es/bitstream/handle/10498/32820/37332-Texto%20del%20art%C3%ADculo-111472-1-10-20230104.pdf?sequence=1&isAllowed=y

6. Galletti, P. C. (2021). Los gitanos como otro y como horizonte de otredad en la Hispanoamérica colonial (s. XV a XIX). International Journal of Roma Studies, 3(2), 106–130. https://doi.org/10.17583/ijrs.8527

7. Contreras, C., Chocano, M., Quiroz, F., Mazzeo, C., & Flores, R. (Eds.). (2010). Compendio de historia económica del Perú III: La economía del período colonial tardío. Tomo 3 Banco Central de Reserva del Perú & Instituto de Estudios Peruanos.

8. Archivo Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla. Libros Sacramentales. Padrones nº 35 (1763, 1764 y 1765). Año 1764. Así venía recogido ese padrón: Vivían en la zona Cassa Grande, número 368 del padrón general: Miguel de Miranda, María García, María Miranda, Luisa Miranda, Pedro Miranda, Juan García, Manuel García, Juana García, Gabriel Miranda

9. Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Sección Protocolos Notariales. Oficio 17. Signatura 11184.  Año 1764. Libro 2º. Fol. 974 rº y vtº. 

10. A.H.P.Se. Secc. Protocolos Notariales. Oficio 17. Signatura 11185. Año 1764. Libro 3º. Fol. 1258 rº y vtº. Meses más tarde, otorga esta vez poder a su mujer, curiosamente el contenido de este legajo es en blanco y únicamente aparece escrito el título "Sebastián Miguel de Varas a su mujer" y la firma del fundador. 

11. RUÍZ SAMBRUNO, Juan de Dios. "Sobre Gitanos sevillanos del siglo XVIII y su hermandad". Boletín Hermandad de los Gitanos nº. 38- noviembre 2003. Sevilla, pp. 23-29.



domingo, 1 de marzo de 2026

HACE UN SIGLO, 1926

Como es tradición en este blog, traemos a estas páginas unas pinceladas que nos permiten acercarnos a la Semana Santa que vivió nuestra Hermandad hace cien años. Cumpliendo con la tónica de años anteriores, la Hermandad de los Gitanos dirigió un par de escritos al Ayuntamiento de Sevilla donde se indicaba que la cofradía saldría y el recorrido que realizaría. Ambos documentos se conservan en el Archivo Municipal de Sevilla1.

El primero de ellos es el siguiente:



Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias. Establecida en la Parroquia de S. Román

En contestación al attº oficio de V.S. tenemos el honor de participarle que, esta Hermandad siguiendo su tradicional costumbre se propone hacer estación con sus sagradas imágenes a la Santa Iglesia Catedral en la madrugada del Viernes Santo con el mayor esplendor y lucidez posible, acompañando autorización del Ilustrísimo Señor Vicario General de este Arzobispado.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Sevilla, marzo de 1926

El Hermano Mayor


El recorrido será igual que los años anteriores. Entrada por la plaza del Duque de la Victoria.

Aquí la autorización que adjunta a dicho primer escrito:



Arzobispado de Sevilla. Vicaría General.

Por lo que a esta jurisdicción corresponde concedemos la autorización solicitada para que la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias establecida en la Parroquia de San Román de esta ciudad, pueda hacer su acostumbrada estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral en la madrugada del próximo Viernes Santo. Dios guarde a Vd. Muchos años.

Sevilla 1º de marzo de 1926.

Don Jerónimo Armario (rúbrica)

En un segundo, el secretario Joaquín Vega solicita el acompañamiento de fuerzas de seguridad para los pasos.



Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias. Establecida en la Parroquia de S. Román

Excelentísimo Señor alcalde presidente de Sevilla.

Esta Hermandad tiene el honor de dirigirse a V.E. participándole que en la madrugada del próximo Viernes Santo hará su acostumbrada estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral con sus imágenes rogándole muy encarecidamente los guardias para custodia de los pasos a las dos de la madrugada del Viernes Santo.

Dios guarde a V.E. muchos años. Sevilla 10 de marzo.

El secretario Joaquín Vega (rúbrica)

Si en el primer escrito no aparece la firma autógrafa del hermano mayor, en este escrito, lamentablemente, no figura el segundo apellido de este Joaquín Vega, dato que nos ayudaría a saber con más certeza de quién se trataba. Barajamos que podría  ser Joaquín Vega García, hijo de Juan Vega Moreno y de Encarnación García Vargas. En la conocida “reunión en la calle Castilla”, recogida en una entrevista de El Correo de Andalucía dos años después, en 1928, se le menciona como a Joaquinito, que fue segundo secretario de la Hermandad y que murió joven. También podría ser Joaquín Vega Romero, tío de los Gitanillos, que por entonces tendría unos 60 años. Otra opción que contemplamos, dentro de aquellas familias que llevaban la Hermandad en ese entonces, es la de Joaquín Vega de los Reyes, hijo de Manuel Vega Romero y Carmen de los Reyes García, es decir, hermano de Curro Puya.

El horario del paso por carrera oficial era el siguiente2: A las 4:30 la cruz de guía en la Campana; a las 5:10 en la Plaza de la Constitución; a las 5:50 en la puerta de San Miguel y a las 6:10 fuera de la Catedral.

Normalmente la prensa se deshacía en elogios con el resto de las cofradías, pero cuando llegaba para hablar de la de los Gitanos, afloraban los tópicos. 

He aquí el testimonio que recogía el diario El Liberal en su edición del Sábado Santo de ese año, en el que se puede adivinar el estilo del periodista Galerín3:

Empieza el desfile

Detrás de la Esperanza de Triana van muchas mujeres con velas encendidas. El desfile empieza con caracteres de desbandada.

-Pare mío de la Salú, te dejan solo- dice un gitano que camina al lado de la cruz de su Cofradía.

-¿Cuál es esta? - preguntan unos forasteros.

-La de los gitanos. Se pué usté ir. Es mu pobrecita. Ya verá usté er “paso” pintao de amarillo; aficionao ar dorao que quiere sé”. Somos mu pocos hermanos y probes; pero queremos mucho a Nuestro Pare Jesús. Fíjese usté en la cara de la Virgen de las Angustias, y verá una cara de doló. Sin lujo, sin joyas, sin brillantes ni diamantes. ¡Como iba la Señora buscando a su Hijo…!

El desfile no cesa. La desbandada es general.

-¿Qué cofradía es ésta?- preguntan al marcharse.

-La de los gitanos. ¡Pa qué la va usté a ve? Es pa nosotros. Ya ha pasao el oro, y la riqueza y el boato. Nosotros no somos nadie. Deberíamos pasar los primeros pa que no nos diera el día en la calle…

-Pararse ahí- dice el capataz.

Y un gitano de color de caldera se arranca a media voz delante de la Virgen de las Angustias:

Toíto er mundo ha confesao

que tu eres la más bonita

la der coló bronceao,

gitana pura bendita

por los cuatro costaos

-¡Vámonos a dormir! ¡Esa que está pasando es la última! ¡La de los gitanos!

¡Con lo bonita que es la de los gitanos!

 

La Hermandad en aquel entonces era humilde, pero no hasta el extremo que recoge la crónica. El paso no estaba "pintado de amarillo", de hecho, en 1913 encargó a José Rodríguez Carrera el dorado y reforma del paso, algo que ya comentamos en estas páginas4. El Señor poseía en su ajuar, aunque aquella madrugada fuera con túnica lisa, una extraordinaria túnica bordada en oro sobre terciopelo morado de 1892 y que habitualmente sacaba en la procesión. La Virgen, la saya atribuida a Ojeda que gracias a Dios conservamos hoy día. Incluso en albúminas decimonónicas vimos en alguna ocasión a la Virgen muy enjoyada. Diez años antes estrenó el palio que fue propiedad de Montesión e incluso realizó algunas reformas sobre el mismo. En resumen, la prensa perpetuaba los tópicos alrededor de nuestra Cofradía por su carácter étnico.

Al parecer, aquella mañana del Viernes Santo la cofradía quedó sin poder entrar en la Catedral5, así lo narra Julio Gómez del Trigo en uno de sus últimos libros sobre crónicas de la Semana Santa: 

"Esta cofradía, (la de la Esperanza de Triana), al igual que los Gitanos quedaron sin entrar en la Catedral a causa del largo rato que habían quedado paradas en la calle Sierpes, donde se oyeron saetas de cantaores consagrados como El Goro y El Clavel, o Abadía que fue la revelación de este año".

 

Foto tomada desde el interior de San Román al paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud.
Anónimo. Archivo Hermandad Sacramental de los Gitanos.
Fondo Fernando Machuca Hernández de Santaolalla

El paso del Señor espera la llegada del palio. Anónimo.
Archivo Hermandad Sacramental de los Gitanos.
Fondo Fernando Machuca Hernández de Santaolalla

Finalmente, para ilustrar este artículo, traemos dos fotografías que nuestro hermano Fernando Machuca Hernández de Santaolalla entregó al archivo de nuestra Hermandad. Si bien no están fechadas, bien podemos situarlas con bastante seguridad en 1926. El fundamento de esta conclusión es el siguiente: en 1925, el Señor vestía aquella túnica bordada sobre tisú de oro color hueso diseñada por Farfán Ramos como ya vimos en el anuario de la pasada cuaresma6. En 19277 y 19288 el Señor portó la excepcional túnica bordada en oro estrenada en 1891 atribuida a Rodríguez Ojeda. En 1929 se estrenaron los candelabros de guardabrisa que escoltaban a la antigua efigie de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Además, la corona de espinas que ciñe la sien del Señor recuerda mucho a la que un año antes talló Joaquín Bilbao, muy diferente a aquellas más estilizadas y de mucho menor volumen que vemos en los años treinta.

Lo más curioso de esta última foto es que el paso del Señor está a unos metros del dintel de la puerta de la parroquia de San Román mientras que el palio de la Virgen enfila los últimos metros de la calle Sol antes de entrar en la plaza. Este hecho podría tener más que ver con lo que sucedía antes de la entrada de los pasos en el templo. Además de las innumerables saetas que se cantaban, en época antigua también se llevaba a cabo la ceremonia de las humillaciones, acto que en Sevilla quedó en el olvido muchos años atrás, pero que en algunos pueblos aún se celebra. En algunas de las cofradías sevillanas más populares todavía hace un siglo se podía hablar de una pervivencia de aquella escenificación del encuentro entre la Madre y el Hijo en la calle de la Amargura, que se dejaba para el ambiente más íntimo del barrio, para la entrada, y esta foto es una buena muestra de ello.

 

1. Archivo Municipal de Sevilla. Ferias y Festejos. Año 1926. Expediente 4. D/672

2. Hemeroteca Municipal de Sevilla. El Noticiero Sevillano. 1 de abril de 1926. Pág. 4

3. H.M.S. El Liberal. 3 de abril de 1926. Página 4.

4. DORADO MALLÉN, José Luis. “La vieja deuda del anticuario” https://detrianaasanroman.blogspot.com/2022/11/la-vieja-deuda-del-anticuario.html

5. H.M.S. La Unión. 1 de abril de 1926. Página 4. 

6. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "1925, Galerín y 'Los Pobrecitos Gitanos'". Anuario Hermandad Sacramental de los Gitanos. Cuaresma 2025. Sevilla. pp. 170-175. Véase https://detrianaasanroman.blogspot.com/2025/03/1925-galerin-y-los-pobrecitos-gitanos.html Para más información sobre esta túnica véase este artículo de nuestro hermano José Luis Dorado Mallén en "Un trocito de tisú". https://detrianaasanroman.blogspot.com/2018/04/un-trocito-de-tisu.html

7. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "Un fotógrafo giennense en la entrada de los Gitanos de 1927". Anuario Hermandad Sacramental de los Gitanos. Cuaresma 2021. Sevilla. pp. 116-119. Véase https://detrianaasanroman.blogspot.com/2021/05/un-fotografo-giennense-en-la-entrada-de.html 

8. Véase "Una salida al alba" https://detrianaasanroman.blogspot.com/2018/10/una-salida-al-alba.html


domingo, 1 de febrero de 2026

UNA CANDIDATURA DE OTROS TIEMPOS

Celebra este domingo la hermandad cabildo de elecciones, y se me ocurrió traeros al blog una papeleta de voto que mi padre guardó como recuerdo de la primera vez que se presentó para ocupar un cargo en una junta de gobierno. Se trata de la candidatura oficial presentada al cabildo de cuentas y elecciones que se realizó el 28 de julio de 1963, y en la lista podemos ver nombres y apellidos que marcaron una época y que en su mayoría ya han pasado por estas páginas. De hermano mayor y de teniente figuran Manuel y José Moreno Serrano; de mayordomos, Guillermo Cantalapiedra y Vicente García González "Vicente Valencia"; de secretarios, mi padre y Jose María Loreto Lázaro; diputado mayor de gobierno José María De la Concha; fiscales, Antonio Moreno Alonso y Manuel Villareal; promotor sacramental don José Manzano Pérez; priostes, Juan Miguel Ortega y Rafael Granados, y consiliarios, Francisco Vega Moreno "Francisquito", Salvador Millán Navas, Antonio Lorente, Manolo Ortega, Joaquín Gallardo, Manuel Lérida "el Mellizo" y Francisco Lobato. Nombres que, con otros que vinieron después, fueron "la hermandad" en mi niñez.



Si os fijais, mi padre anotó el número de votos que recibió cada uno junto a su nombre. No muchos. Según el acta sólo acudieron a votar 38 hermanos en aquel lejano julio, en plena canícula, incluidos los componentes de la junta de gobieno, pero también advertiréis que ninguno alcanzó los 38 votos asistentes por una sencilla razón. Tenían la humildad de no votarse a si mismos.

También os fijaréis en las líneas de puntos que aparecen bajo cada candidato. Entonces no se votaban listas cerradas, sino abiertas, y se podía elegir para un cargo específico a un hermano que no fuera en esa candidatura oficial y se presentara por libre. No se daban muchos casos. Estar en una junta suponía entonces, en una hermandad sin empleados, un volumen de trabajo enorme, y bueno... cuando había que rascarse los bolsillos para conseguir alguna mejora en el patrimonio de la cofradía, también los miembros de junta se veían moralmente obligados a dar ejemplo y contribuir más que el resto de los hermanos.

Hoy, día de cabildo de elecciones, con tres candidaturas pidiendo nuestro voto, no dejo de pensar cuanto ha cambiado esto. Mi voto y el de mi familia desde luego está decidido. Votaremos a Carlos de Paz Moreno, nieto de Manolo Moreno. El hombre que encabezaba aquella candidatura en la que fue mi padre. El hermano mayor que inició una época de esplendor en la cofradía.

Va también Milagros Moreno, hija de Manolo Moreno, que para mi es como una hermana. Uno de mis primeros recuerdos en la hermandad es de aquella segunda madrugada en la que salí de nazarenito toda la noche. Comenzó a llover cuando el Señor iba por Bustos Tavera, y se tuvo que volver con el impermeable puesto. Yo, que me había tomado San Román como campo de juegos, me subí ni corto ni perezoso al pulpito para verlo entrar, pero al contemplar aquella escena por primera vez en mi vida, se me cayó el mundo encima y comencé a llorar como una Magdalena. Fue Milagros, también prácticamente una niña, quien me consoló diciéndome que estas cosas pasaban y que ya tendría años para salir de nazareno ¡Y tantos años que han pasado, Milagros!

Pero volviendo a las elecciones, van además en esa candidatura Juan Carlos Vázquez Alejo, coautor de este blog,  mi "sobrina" Alejandra Moreno, hija de mi amigo Manuel, y una serie de hermanos, unos a los que conozco más, otros a los que conozco menos, pero a los que considero lo bastante preparados para llevar la hermandad en estos tiempos distintos, pero no más fáciles. Hemos ganado mucho en patrimonio, somos una gran cofradía pero hemos perdido en hermandad. Somos tantos que se perdió en el trato, en la acogida, en la asistencia, pero yo confío en que ellos se esforzarán en que se recupere algo de aquel ambiente familiar que entonces tuvo.

Esa es mi opción, cada cual que vote lo que le parezca mejor, pero que se vote. Que se demuestre que hoy hay mucho más de 38 personas preocupadas por el futuro de su cofradía. Sin rencores y no contra nadie, sino pensando en el Señor de la Salud, en la Virgen de las Angustias y en nuestra hermandad. ¡Y qué Dios reparta suerte!

jueves, 1 de enero de 2026

LA DINASTÍA DE LOS DE CAMPOS EN LA HERMANDAD DE LOS GITANOS (I). GERÓNIMO DE CAMPOS.

Si no hace mucho publicábamos algunos datos biográficos de nuestro fundador, Sebastián Miguel de Varas y Miranda, hoy queremos centrarnos en la figura de Gerónimo de Campos, mayordomo que fue de la hermandad, y al que José Bermejo en sus Glorias religiosas de Sevilla destaca tanto como a aquel al relatar los primeros años de la corporación gitana, refiriendo la fama de santidad que gozó entre los suyos.

Gerónimo Lorenzo de Campos vino al mundo en 1717, el mismo año que Sebastián Miguel de Varas, pero mientras que éste, como vimos, nació en Cádiz, Gerónimo lo hizo en Sevilla, en la collación de Triana, hijo de Pedro Agustín de Campos y María Jiménez. Se bautizó en Santa Ana1, y fue su padrino Francisco Lorenzo, del que tomó su segundo nombre, como era costumbre en la época. Tuvo hasta siete hermanos, y todos ellos recibieron las aguas del bautismo en la pila de los gitanos de la Real Parroquia2: Pedro Joseph (1724), Pedro Andrés (1721), Pedro Agustín (1719), Cathalina Isabel (1713), Gracia Josefa (1715), Magdalena Agustina (1710) y Luisa María (1707).


Bautizo de Gerónimo de Campos en Santa Ana. Archivo Real Parroquia Santa Ana de Triana. Libro de Bautismos 44 (1713-1718) Fol. 339 rº.


En 1741 lo encontramos en un padrón de feligreses de la parroquia de Santa Ana como cabeza de familia viviendo en la Enramadilla de Triana, a cargo de sus hermanos y hermanas. Como vemos, al margen de la inscripción del grupo familiar aparece escrita la palabra con la que se estigmatizaba a su etnia: "Jitanos".


A.R.P.S.A.T. Libros de Padrones. Caja 149/1. Año 1741.


Quizás por estas obligaciones familiares no contrajo matrimonio hasta 1745, ya con veintiocho años, una edad bastante madura para la época, y lo hizo con Juana García, hija de Simón Isidro García y Catalina Cortés/Ramírez. que sospechamos debía tener cierto grado de parentesco con María Josepha García, aquella que en la historia de la hermandad se conoció como María "La Pajarita", la esposa de nuestro fundador. Curiosamente, en dicha boda, celebrada también en Santa Ana, aparece entre los testigos un tal Miguel de Miranda, que no puede ser otro que Sebastián Miguel de Varas y Miranda, además de Isidro García, hermano de la Pajarita, y otros vecinos de Triana3.


A.R.P.S.A.T. Libro de Matrimonios 22 (1731-1748). Fol. 328.

He aquí la transcripción:

Desposorio de Gerónimo Lorenço de Campos con Juana García

En domingo diez y ocho días del mes de abril de mil setecientos y cuarenta y cinco años, yo Dn. Pedro Franco Guerrero cura más antiguo de esta Iglesia Parroquial de Señora Santa Ana de Triana en virtud del mandamiento del señor Juez de la Santa Iglesia de este Arzobispado, su fecha en tres días del corriente mes y por ... Juan Ventura del Monte... a todo el cual dicho mandamiento queda en el Archivo de esta dicha iglesia en el cuadragésimo quinto legajo del y habiendo precedido todo lo dispuesto por el Santísimo Concilio de Trento desposé por palabras de presente, que hicieron verdadero y legítimo matrimonio a Gerónimo Lorenzo de Campos natural de esta ciudad hijo de Pedro Agustín de Campos y de María Ximénez con Juana García viuda de Mathias García, todos castellanos nuevos ; siendo testigos Miguel Miranda, Isidro García vecinos de Triana y otros y lo firmé fecha ut supra. (Rubrica) Pedro Franco Guerrero.

(Rúbrica)

Tuvo por hijas a María Magdalena (1746) y María Josefa Gerónima de las Mercedes (1747). En la partida de bautismo de esta última aparecen como sus padrinos Juan José Navarro y María Magdalena de los Reyes, haciendo el cura constar que son "todos castellanos nuevos"4. Recordemos que Juan José Navarro estuvo presente en aquel escrito a procuradores junto con otros hermanos5.

Ignoramos las consecuencias que tuvo para Gerónimo y su familia la gran redada practicada contra los gitanos dos años después, pero sí que tuvo que estar en 1753 entre los fundadores, pues de él se dice que fue quien comenzó las gestiones con el prior del convento del Pópulo, Fray Agustín de San José, para que la hermandad pudiera trasladarse allí. En mayo de 1754 su nombre aparece junto al de Sebastián Miguel de Varas y otros vecinos de Triana en un poder nombrando procuradores que les asistan en causas civiles y criminales, documento que tratamos más detenidamente en otra entrega del blog. 

Como la propia hermandad, que dejó Triana para pasar al Pópulo, o como Sebastián Miguel de Varas, que vimos como igualmente abandonó el viejo arrabal y guarda para pasar a vivir en el Compás de la Laguna, Gerónimo de Campos también se mudó a la otra orilla del rio, al barrio de los Humeros. En los padrones de la parroquia de San Vicente Mártir, en el año 1754 lo encontramos por primera vez viviendo en la Plazuela de la Cruz Verde (hoy día de Blasco de Garay). Convive en ese mismo número, además de con su mujer, con sus suegros, Simón García y Cathalina Ramírez. En el archivo de la parroquia de San Vicente podemos encontrar a Gerónimo de Campos y Juana García siendo padrinos en tres ocasiones de hijos de Pedro García y Juana María Camacho: María Josefa de la Concepción (1761), José Miguel (1764) y Diego (1765), todos castellanos nuevos6. Más adelante, en 1771 arrienda a medias con su suegro al colegio de San Laureano una casa en una esquina de dicho edificio7. A través del documento en el que se registra este arrendamiento, que se conserva en el archivo de protocolos, podemos conocer el oficio de Gerónimo. Es "recobero", que es como se llamaba entonces al propietario de un puesto en un pequeño mercado ambulante en una recova o soportal. En el padrón de 1773 de San Vicente figura ya efectivamente viviendo en lo que se llama Alto de Colón, pues siglos antes en San Laureano estuvo el palacio de Hernando Colón.


Archivo Histórico Parroquia de San Vicente Mártir. Caja 93. Libros de Padrones (1793-1799)
Duplicados sueltos 1753,1754,1755,1773,1774. Año 1773. Padrón 2º. Fol. 1.

Allí, en los Humeros, tuvo dos descendientes varones: Pedro de Campos (1754) y Simón de Campos (1758). Ambos dejaron descendencia en diferentes ramas en la hermandad, de la que trataremos en futuras publicaciones.

El segundo de ellos, Simón, fue bautizado en la parroquia de San Vicente, donde sus padrinos fueron Simón García y María Camacho8. Simón de Campos, aparece en el censo de gitanos que mandó hacer en 1785 Carlos III, especificándose que es trabajador del campo, que está casado con María Camacho, y que tiene un hijo llamado Diego. En este censo no llegó a figurar Gerónimo de Campo, que falleció en 1774 y fue sepultado en la parroquia de San Vicente Mártir. En el archivo de la misma, en el libro de defunciones, localizamos el documento en el que se hace constar su sepultura9. 

Gerónimo de Campos.

En veinte y dos de marzo de mil setecientos setenta y cuatro se enterró en esta Iglesia de San Vicente de Sevilla el cadáver de Gerónimo de Campos, marido de Juana García: recibió los Santos Sacramentos. Vivía en los Humeros.


A.H.P.S.V.M. Defunciones. Caja 333. Libro 8 (1759-1779). Año 1774. Fol.115.

De esta rama, dio lugar a una importante descendencia en nuestra hermandad, quienes fueron junto a otros apellidos ilustres, principales guardianes de la hermandad en un siglo XIX de dificultad y letargo, también en diferentes apellidos diluidos en el siglo XX y aun presentes en varias familias de hermanos a día de hoy, pero de eso se hablará en otra ocasión.


Firma de Gerónimo de Campos. A.H.P.Se. Secc. Protocolos Notariales. Oficio 22. Signatura 15348. Fol. 157 vtº




1. Archivo de la Real Parroquia de Santa Ana de Triana. Libro de Bautismos 44 (1713-1718). Fol. 339.

2. A.R.P.S.A.T. Libros de Bautismos 43 a 46.

3. A.R.P.S.A.T. Libro de Matrimonios 22 (1731-1748). Folio 328. rº.

4. A.R.P.S.A.T. Libro de Bautismos 50 (1742-1749). Fol. 353 rº.

5. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "Miguel de Varas a procuradores" Boletín Hermandad Sacramental de los Gitanos, número 58, de junio 2025, páginas 12-16. Véase: MIGUEL DE VARAS A PROCURADORES

6. Archivo Histórico Parroquia San Vicente Mártir.  Caja 311. Libro de Bautismos 24 (1757-1770). Folios 132 vtº, 223, 268 vtº.

7. Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Sección Protocolos Notariales. Oficio 17. Signatura 11205. Año 1771. Libro 1º. Fol. 406 rº y vtº.

8. A.H.P.S.V.M. Caja 311. Libro de Bautismos 24 (1757-1770). Fol. 38 vtº.

9. A.H.P.S.V.M. Caja 333. Defunciones. Libro 8 (1759-1779). Fol. 115.