domingo, 1 de marzo de 2026

HACE UN SIGLO, 1926

Como es tradición en este blog, traemos a estas páginas unas pinceladas que nos permiten acercarnos a la Semana Santa que vivió nuestra Hermandad hace cien años. Cumpliendo con la tónica de años anteriores, la Hermandad de los Gitanos dirigió un par de escritos al Ayuntamiento de Sevilla donde se indicaba que la cofradía saldría y el recorrido que realizaría. Ambos documentos se conservan en el Archivo Municipal de Sevilla1.

El primero de ellos es el siguiente:



Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias. Establecida en la Parroquia de S. Román

En contestación al attº oficio de V.S. tenemos el honor de participarle que, esta Hermandad siguiendo su tradicional costumbre se propone hacer estación con sus sagradas imágenes a la Santa Iglesia Catedral en la madrugada del Viernes Santo con el mayor esplendor y lucidez posible, acompañando autorización del Ilustrísimo Señor Vicario General de este Arzobispado.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Sevilla, marzo de 1926

El Hermano Mayor


El recorrido será igual que los años anteriores. Entrada por la plaza del Duque de la Victoria.

Aquí la autorización que adjunta a dicho primer escrito:



Arzobispado de Sevilla. Vicaría General.

Por lo que a esta jurisdicción corresponde concedemos la autorización solicitada para que la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias establecida en la Parroquia de San Román de esta ciudad, pueda hacer su acostumbrada estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral en la madrugada del próximo Viernes Santo. Dios guarde a Vd. Muchos años.

Sevilla 1º de marzo de 1926.

Don Jerónimo Armario (rúbrica)

En un segundo, el secretario Joaquín Vega solicita el acompañamiento de fuerzas de seguridad para los pasos.



Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias. Establecida en la Parroquia de S. Román

Excelentísimo Señor alcalde presidente de Sevilla.

Esta Hermandad tiene el honor de dirigirse a V.E. participándole que en la madrugada del próximo Viernes Santo hará su acostumbrada estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral con sus imágenes rogándole muy encarecidamente los guardias para custodia de los pasos a las dos de la madrugada del Viernes Santo.

Dios guarde a V.E. muchos años. Sevilla 10 de marzo.

El secretario Joaquín Vega (rúbrica)

Si en el primer escrito no aparexe la firma autógrafa del hermano mayor, en este escrito, lamentablemente, no figura el segundo apellido de este Joaquín Vega, dato¡ quieno nos ayudaría a saber con más certeza de quién se trataba. Barajamos que podría  ser Joaquín Vega García, hijo de Juan Vega Moreno y de Encarnación García Vargas. En la conocida “reunión en la calle Castilla”, recogida en una entrevista de El Correo de Andalucía dos años después, en 1928, se le menciona como a Joaquinito, que fue segundo secretario de la Hermandad y que murió joven. También podría ser Joaquín Vega Romero, tío de los Gitanillos, que por entonces tendría unos 60 años. Otra opción que contemplamos, dentro de aquellas familias que llevaban la Hermandad en ese entonces, es la de Joaquín Vega de los Reyes, hijo de Manuel Vega Romero y Carmen de los Reyes García, es decir, hermano de Curro Puya.

El horario del paso por carrera oficial era el siguiente2: A las 4:30 la cruz de guía en la Campana; a las 5:10 en la Plaza de la Constitución; a las 5:50 en la puerta de San Miguel y a las 6:10 fuera de la Catedral.

Normalmente la prensa se deshacía en elogios con el resto de las cofradías, pero cuando llegaba para hablar de la de los Gitanos, afloraban los tópicos. 

He aquí el testimonio que recogía el diario El Liberal en su edición del Sábado Santo de ese año, en el que se puede adivinar el estilo del periodista Galerín3:

Empieza el desfile

Detrás de la Esperanza de Triana van muchas mujeres con velas encendidas. El desfile empieza con caracteres de desbandada.

-Pare mío de la Salú, te dejan solo- dice un gitano que camina al lado de la cruz de su Cofradía.

-¿Cuál es esta? - preguntan unos forasteros.

-La de los gitanos. Se pué usté ir. Es mu pobrecita. Ya verá usté er “paso” pintao de amarillo; aficionao ar dorao que quiere sé”. Somos mu pocos hermanos y probes; pero queremos mucho a Nuestro Pare Jesús. Fíjese usté en la cara de la Virgen de las Angustias, y verá una cara de doló. Sin lujo, sin joyas, sin brillantes ni diamantes. ¡Como iba la Señora buscando a su Hijo…!

El desfile no cesa. La desbandada es general.

-¿Qué cofradía es ésta?- preguntan al marcharse.

-La de los gitanos. ¡Pa qué la va usté a ve? Es pa nosotros. Ya ha pasao el oro, y la riqueza y el boato. Nosotros no somos nadie. Deberíamos pasar los primeros pa que no nos diera el día en la calle…

-Pararse ahí- dice el capataz.

Y un gitano de color de caldera se arranca a media voz delante de la Virgen de las Angustias:

Toíto er mundo ha confesao

que tu eres la más bonita

la der coló bronceao,

gitana pura bendita

por los cuatro costaos

-¡Vámonos a dormir! ¡Esa que está pasando es la última! ¡La de los gitanos!

¡Con lo bonita que es la de los gitanos!

 

La Hermandad en aquel entonces era humilde, pero no hasta el extremo que recoge la crónica. El paso no estaba "pintado de amarillo", de hecho, en 1913 encargó a José Rodríguez Carrera el dorado y reforma del paso, algo que ya comentamos en estas páginas4. El Señor poseía en su ajuar, aunque aquella madrugada fuera con túnica lisa, una extraordinaria túnica bordada en oro sobre terciopelo morado de 1892 y que habitualmente sacaba en la procesión. La Virgen, la saya atribuida a Ojeda que gracias a Dios conservamos hoy día. Incluso en albúminas decimonónicas vimos en alguna ocasión a la Virgen muy enjoyada. Diez años antes estrenó el palio que fue propiedad de Montesión e incluso realizó algunas reformas sobre el mismo. En resumen, la prensa perpetuaba los tópicos alrededor de nuestra Cofradía por su carácter étnico.

Al parecer, aquella mañana del Viernes Santo la cofradía quedó sin poder entrar en la Catedral5, así lo narra Julio Gómez del Trigo en uno de sus últimos libros sobre crónicas de la Semana Santa: 

"Esta cofradía, (la de la Esperanza de Triana), al igual que los Gitanos quedaron sin entrar en la Catedral a causa del largo rato que habían quedado paradas en la calle Sierpes, donde se oyeron saetas de cantaores consagrados como El Goro y El Clavel, o Abadía que fue la revelación de este año".

 

Foto tomada desde el interior de San Román al paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud.
Anónimo. Archivo Hermandad Sacramental de los Gitanos.
Fondo Fernando Machuca Hernández de Santaolalla

El paso del Señor espera la llegada del palio. Anónimo.
Archivo Hermandad Sacramental de los Gitanos.
Fondo Fernando Machuca Hernández de Santaolalla

Finalmente, para ilustrar este artículo, traemos dos fotografías que nuestro hermano Fernando Machuca Hernández de Santaolalla entregó al archivo de nuestra Hermandad. Si bien no están fechadas, bien podemos situarlas con bastante seguridad en 1926. El fundamento de esta conclusión es el siguiente: en 1925, el Señor vestía aquella túnica bordada sobre tisú de oro color hueso diseñada por Farfán Ramos como ya vimos en el anuario de la pasada cuaresma6. En 19277 y 19288 el Señor portó la excepcional túnica bordada en oro estrenada en 1891 atribuida a Rodríguez Ojeda. En 1929 se estrenaron los candelabros de guardabrisa que escoltaban a la antigua efigie de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Además, la corona de espinas que ciñe la sien del Señor recuerda mucho a la que un año antes talló Joaquín Bilbao, muy diferente a aquellas más estilizadas y de mucho menor volumen que vemos en los años treinta.

Lo más curioso de esta última foto es que el paso del Señor está a unos metros del dintel de la puerta de la parroquia de San Román mientras que el palio de la Virgen enfila los últimos metros de la calle Sol antes de entrar en la plaza. Este hecho podría tener más que ver con lo que sucedía antes de la entrada de los pasos en el templo. Además de las innumerables saetas que se cantaban, en época antigua también se llevaba a cabo la ceremonia de las humillaciones, acto que en Sevilla quedó en el olvido muchos años atrás, pero que en algunos pueblos aún se celebra. En algunas de las cofradías sevillanas más populares todavía hace un siglo se podía hablar de una pervivencia de aquella escenificación del encuentro entre la Madre y el Hijo en la calle de la Amargura, que se dejaba para el ambiente más íntimo del barrio, para la entrada, y esta foto es una buena muestra de ello.

 

1. Archivo Municipal de Sevilla. Ferias y Festejos. Año 1926. Expediente 4. D/672

2. Hemeroteca Municipal de Sevilla. El Noticiero Sevillano. 1 de abril de 1926. Pág. 4

3. H.M.S. El Liberal. 3 de abril de 1926. Página 4.

4. DORADO MALLÉN, José Luis. “La vieja deuda del anticuario” https://detrianaasanroman.blogspot.com/2022/11/la-vieja-deuda-del-anticuario.html

5. H.M.S. La Unión. 1 de abril de 1926. Página 4. 

6. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "1925, Galerín y 'Los Pobrecitos Gitanos'". Anuario Hermandad Sacramental de los Gitanos. Cuaresma 2025. Sevilla. pp. 170-175. Véase https://detrianaasanroman.blogspot.com/2025/03/1925-galerin-y-los-pobrecitos-gitanos.html Para más información sobre esta túnica véase este artículo de nuestro hermano José Luis Dorado Mallén en "Un trocito de tisú". https://detrianaasanroman.blogspot.com/2018/04/un-trocito-de-tisu.html

7. VÁZQUEZ ALEJO, Juan Carlos. "Un fotógrafo giennense en la entrada de los Gitanos de 1927". Anuario Hermandad Sacramental de los Gitanos. Cuaresma 2021. Sevilla. pp. 116-119. Véase https://detrianaasanroman.blogspot.com/2021/05/un-fotografo-giennense-en-la-entrada-de.html 

8. Véase "Una salida al alba" https://detrianaasanroman.blogspot.com/2018/10/una-salida-al-alba.html